El voluntariado es un fenómeno social de la humanidad definido por cuatro pilares o invariantes: trabajo por propia voluntad, sin remuneración económica, ayuda solidaria y compromiso.
“Si se realiza a conciencia por voluntarios e instituciones, el Voluntariado no quita empleo; ni busca crearlo”, explica el especialista en el tema y docente universitario Oscar García, en un artículo especial para los lectores de Vida Abundante.
La Biblia también tiene para decir lo suyo en relación con la ayuda desinteresada y voluntaria de las personas solidarias.
“Desde un comienzo, el anuncio del reino de Dios necesitó muchos obreros”, apunta el pastor Jorge Gerhard, que está al frente del área de Diaconía y Proyectos de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP).
El diácono Rubén Mohr, del Hogar de Adolescentes de Urdinarrain, en Entre Ríos, sintoniza con Gerhard, al señalar que poner los dones y talentos al servicio de los demás construye un vínculo de afecto que se convierte en un círculo virtuoso y constructivo para nuestra vida.
“Hay un talento que todas las personas tenemos y que pasa muchas veces desapercibido. Este talento común a todos, que atraviesa la vida de todas las personas y de la cual no podemos eludir, se llama tiempo”, reflexiona Mohr. |