Reflexión Bíblica del Día

10/03/2010
Jesús dijo: “Ustedes saben que ningún esclavo es más importante que su amo, y que ningún mensajero es más importante que quien lo envía. Si entienden estas cosas, háganlas, y así Dios los bendecirá”.
Juan 13,16-17

Poniendo las cosas en orden. Jesús estaba haciendo eso en medio de su angustia por el sufrimiento por el que debía pasar y sabiendo que dejaría la construcción de su nuevo reino en manos imperfectas, pero que a la vez se complementaban, las de sus discípulos. Los envía sabiendo que el camino no sería fácil, incluso doloroso y cruel. En estos hombres comunes, como vos y como yo, Jesús confía el mensaje, aclarando antes que ninguno sería más importante que quien vino al mundo a servir siendo Señor. ¿Cómo se entiende esto de que Jesús envía a sus amigos a un futuro que les depararía sinsabores, preocupaciones y el riesgo mismo de sus vidas? Jesús los envía porque confía en ellos y porque los ama tan profundamente que está seguro de que estos hombres podrán ser quienes lleven adelante la fabulosa y desafiante tarea de la evangelización. Esta pregunta tiene una respuesta sencilla; sencillamente, Jesús cree en sus amigos, cree en quienes él eligió. Y hoy renueva esa confianza y seguridad en vos, porque la tarea que comenzaron sus discípulos está lejos de ser concluida y te necesita. ¿Oís hoy su llamado? Y tu respuesta, ¿cuál va a ser? No es una confianza a medias, pues al igual que a sus discípulos, él nos conoce hasta lo que nosotros mismos desconocemos. En tus potencialidades y también en tus debilidades, deja ver su Gloria Jesús.

Claudia Ursini
Juan 13,12-20


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